Aun recuerdo la primera vez que pensé en besarte, fue sólo una idea fugaz que cruzó mi mente, pero sólo fue eso, la primera.
Una vez tras otra, ahora se trataba de un fuerte deseo. Quería abrazarte y fundirme contigo, era algo imposible de explicar. Era como un sueño inaccesible en el que debía contentarme con solo soñar. No sabía cuando podría hacerlo, cuando era el momento, solo recuerdo que jamás desee algo así.
Intento mostrarte todo lo que me haces sentir, aunque no lo entenderías porque mis palabras no podrían descifrar tal sentimiento.
Lo menos que podría hacer... Susurrarte al oído Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario